La Virgen María

 

 

El lugar de María en la fe católica suele ser mal comprendido. Los católicos no la adoramos y no le asignamos ningún poder que sólo pertenece a Dios.

Los católicos honramos a María debido a su papel de cooperación con Dios en la salvación del mundo. Dios la eligió para ser la Madre del Salvador. A través de ella, Dios entró en la historia de la humanidad. Ningún ser humano podrá recibir nunca una dignidad más grande.

Pero esta dignidad no le fue impuesta. Todo dependía de su aceptación. El primer capítulo del Evangelio de Lucas describe cómo respondió María al llamado de Dios: "Yo soy la esclava del Señor; hágase en mí según tu Palabra"

Por su fe al responder al llamado de Dios, los católicos vemos a María como el modelo de discípulo cristiano. Como madre de Jesús, fue la primera en comprometerse con El y con su obra. Verdaderamente puede ser llamada la primera cristiana. 

Los católicos consideramos a María nuestra madre espiritual, por las grandes cosas que Dios ha realizado a través de ella.

El Dogma de la Asunción :

El dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950.

"Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo".

La importancia de la Asunción radica en la relación que hay entre la Resurrección de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es eso: una anticipación de nuestra propia resurrección.

El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Santísima Trinidad, la Santísima Virgen María y los Ángeles y Santos del Cielo. El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquéllos que hagamos la Voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

Glosario:

Dogma: es una verdad de Fe, revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la Tradición), y que además es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.

Asunta: llevada

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS:

Y San José ¿quién era?

San José fue sólo padre adoptivo de Jesús ante la ley y la sociedad. El ángel le había dicho: "Lo que se ha engendrado en ella es obra del Espíritu santo" (Mt. 1,20)

¿Y cómo puede ser Madre de Dios la Virgen María?

Toda madre da a su hijo el cuerpo; el alma viene de Dios. Sin embargo, se llama realmente madre pues se es madre de la persona y como la Persona de Jesucristo es divina, la Santa Virgen es Madre de Dios.

¿Cuándo Jesús nos la dio por Madre nuestra?

"Jesús viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a la Madre: Mujer, he aquí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: He aquí a tu Madre" (Jn. 19-26)

Si es nuestra Madre y tan santa ¿no debemos honrarla e imitarla?

En el Evangelio, ¿no se habla de los hermanos de Jesús?

Sí; pero hermanos en hebreo significa parientes próximos. Jesús fue el Único Hijo de María.

¿No se disminuye a Dios honrando a su Madre?

No; Dios quiso que se la honrara. El ángel le dijo, de parte de Dios, : "Bendita tú eres entre todas las mujeres".

La luna no quita brillo al Sol divino. Su brillo habla del Sol.

¿Por qué fue llevada a los cielos en cuerpo y alma, y no quedó en el sepulcro?

Las casas donde nacieron hombres ilustres, no se destruyen. La Virgen María, casa de Dios, debía conservarse para la eternidad.

Han sido milagrosamente conservados los cuerpos de algunos santos; con mayor razón se habría de haber conservado el cuerpo de María, si hubiera estado en este mundo.

Fue siempre creencia universal de que la Virgen María fue llevada al cielo en cuerpo y alma. 

¿Por qué rezamos a los santos?

Cuando los católicos hablamos sobre "la comunión de los santos", nos referimos a todos los bautizados, los vivos y aquellos que ya partieron de este mundo y que viven con Cristo.

La muerte no destruye nuestra unión con los cristianos que partieron antes que nosotros. Continuamos siendo miembros de una misma familia pues todos tenemos una misma vida en Cristo. Es por eso los católicos somos capaces de pedirles a los santos que intercedan por nosotros al igual que la Virgen María.

  Ver la Virgen de Guadalupe

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