XXIV Conferencia sobre personas sordas en la vida de la Iglesia

XXIV CONGRESO INTERNACIONAL
Ephphata! La persona sorda en la vida de la Iglesia
19-20-21 noviembre 2009

 

En el mundo hay 278 millones de personas con déficit auditivo, de los cuales 59 millones padecen sordera total. El 80% de las personas sordas reside en las zonas del planeta menos desarrolladas, mientras que 1.300.000 sordos forman parte de la Iglesia Católica, en la que “encuentran dificultades para participar plenamente en la práctica religiosa".

RECOMENDACIONES FINALES

Mediante la organización de esta Conferencia, dedicada a la persona sorda en la vida de la Iglesia, del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Trabajadores tiene la intención de enviar un mensaje firme a fin de subrayar el hecho de que los problemas vinculados a la discapacidad auditiva de las personas sordas, miembros vivos de la Iglesia, merecen una atención tal como ha subrayado el Santo Padre Benedicto XVI durante la audiencia papal concedida a los participantes de esta XXIV Conferencia Internacional, con estas palabras: "no sólo son los destinatarios del anuncio del mensaje evangélico, pero son, por pleno derecho, también los agentes, en virtud de su bautismo ".
De hecho, la diferencia en esta conferencia, con respecto a otros organizados en el pasado en distintos tipos de discapacidad, se encuentra en el deseo de destacar el hecho de que la discapacidad auditiva, puramente sensorial, necesariamente debe tratarse por separado de otras discapacidades físicas, incluso cuando habla de la fe y práctica religiosa.

RECOMENDACIONES

Para la plena integración de las personas sordas en la vida de la Iglesia, esta Asamblea se propone:
1
Que haya una oficina central de la Iglesia, a nivel nacional, que controla y coordina el trabajo pastoral para las personas sordas.

2
Que cada diócesis tiene al menos un sacerdote con las competencias necesarias en este sector específico para que pueda ser un punto de referencia para las personas sordas a los sacramentos (confesión, en particular), para la liturgia y la catequesis.

3
Que haya un curso para los seminaristas para orientarlos hacia este campo de ministerio especial y que pueden ser animados a profundizar su conocimiento del mundo de los sordos y posiblemente también de aprender la lengua de signos, que deben mostrar interés en este tipo de trabajo pastoral.

4
Que se preste mayor atención, de los obispos, a resolver los problemas de los sordos para que en el programa diocesano para la pastoral y la sala de catequesis, además, para la catequesis y la pastoral y con los sordos y que algunas personas sordas también ser parte de este ministerio.

5
Que en las grandes ciudades hay una iglesia / parroquia donde la liturgia permite la participación activa de las personas con problemas de audición.

6
Que los programas parroquiales y diocesanos para la pastoral de prestar especial atención a las personas sordas y sus familias. Sería beneficioso tener una persona sorda y algunas personas que son padres colaboran en la elaboración de los mismos.

7
Que exista una página web católica donde se discuten temas de actualidad de la fe. El sitio también debería hacer posible para seguir la misa con la homilía. Cuando las cuestiones éticas de gran importancia política se plantean, el sitio debe permitir comprender mejor ellos.

8
Que las personas sordas también tener la oportunidad de asistir a cursos sobre la ciencia religiosa organizada por la diócesis.

9
Que, a fin de atender las necesidades de las personas que no conocen la lengua de signos, de personas que se han convertido en sordos o personas que quedó sorda a los adultos, los pastores hacer arreglos para proporcionar a todos los lugares donde se celebra la liturgia con pantallas de vídeo.

10
Que, a nivel nacional, se identificó a los centros adecuados para la promoción de las vocaciones y para la formación de los candidatos sordos para la vida religiosa y el sacerdocio.

11
Que la diócesis de llevar un registro de intérpretes certificados que pueden ser llamados a interpretar la misa o hacer los trabajos necesarios en la iglesia.

12
Que, a fin de eliminar todos los obstáculos a la plena integración social de las personas sordas, como ha subrayado el Santo Padre, no se aplicarán las leyes correspondientes, los convenios y protocolos que tienen por objeto crear las condiciones jurídicas que faciliten la integración de las personas sordas, tanto en los circuitos de formación y en los circuitos de trabajo para que ellos también pueden aportar su talento a plenitud (Mt 25, 14-30) y contribuir en todos los niveles, cada uno según sus propios dones y habilidades, para el bien de todos de la sociedad.


La experiencia de estos tres días, mientras nos da alegría y esperanza por una parte, también debe servir como un incentivo para que trabajemos cada vez más y mejor lo que la llamada, no, el grito de Jesús - EPHPHATA - Abierto! - Puede resonar en el corazón de todos los sordos, ya sean junto a nosotros o dispersos en todo el mundo.

CONCLUSION FINAL:
REUNIÓN DE PASTORAL DE LA SALUD

¡Effatá! - Las Personas Sordas, Heraldo y Testigo del Anuncio Evangélico

Ciudad del Vaticano, 4 - 6 junio de 2010




CONCLUSIONES



Al término de esta Reunión de Pastoral, titulada "¡Éfeta! Las personas sordas, heraldo y testigo del anuncio evangélico", organizada por el Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios, se han definido los instrumentos para la puesta en marcha de algunas prioridades en el ámbito de la integración de los no oyentes en la vida eclesial y en la sociedad en general. En esta segunda etapa del compromiso del Dicasterio en favor de los afectados por sordera, se han recogido y puesto en marcha las recomendaciones presentadas al término de la Conferencia Internacional "¡Éfeta! Las personas sordas en la vida de la Iglesia", celebrada el pasado mes de noviembre también en el Vaticano. Tal resultado ha sido posible gracias a la activa participación y a la adhesión de los miembros del mismo Pontificio Consejo y de otras oficinas vaticanas, de la Conferencia Episcopal Italiana y de las diócesis de Roma, Bari, Foggia, Chieti, Crotone, Padua, Patti, Vicenza, Bolonia, Palermo, Sulmona, Aquila, Imperia, Agrigento, Teramo, Asís, Florencia, Foligno, Frosinone, Salerno, Milán, Trani, Módena, Tursi-Lagonegro, Venecia, Mesina, Perusa, Terni, Rímini y Pordenone. A ellos se unieron personal religioso, especialistas y voluntarios. Hubo igualmente una gran aportación de los representantes de las iglesias de los Estados Unidos, España, Irlanda y Alemania, que se dirigieron a Roma para asistir a la reunión.



He aquí en síntesis las prioridades y los instrumentos delineados en estos tres días de trabajo:



1. Ofrecer a las Iglesias locales y particulares los instrumentos para empezar a trabajar "para y con" las personas sordas, ya sea a partir de elementos específicos para la programación pastoral o de ayudas multimedia; entre estos se incluirían DVD's con la traducción en Lengua de Signos que se podrían utilizar como medio auxiliar para la formación y la participación en la vida de las comunidades eclesiales.



2. Cuidar y difundir con particular empeño la "formación de formadores", en primer lugar de los futuros presbíteros, del personal religioso y de todos los agentes de pastoral.



3. Tal y como se señaló en esta reunión, se considera de fundamental importancia que, por ejemplo en los seminarios, sea posible acercarse a la realidad de los no oyentes aprendiendo las bases de la Lengua de Signos, su vivencia histórica y personal, las dificultades a las que se tienen que enfrentar en la sociedad, en la escuela y en la Iglesia. Dicho programa de formación, con las debidas adaptaciones, podrá ser utilizado en todos los ámbitos.



4. Convertir en permanente el Grupo de Estudio anunciado durante la Conferencia Internacional de cara al Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios. Ese organismo permitirá que el trabajo desarrollado en este ámbito disponga de la calidad y uniformidad necesarias.



5. Diseñar una página web de referencia para la difusión de las iniciativas y para la comunicación y el intercambio entre los que trabajan en la Pastoral del Sordo.



6. Promover la institución de una certificación "Ad hoc" para los traductores en Lengua de Signos en el ámbito eclesial. Se considera fundamental que se haga una distinción entre el "traductor" y el "facilitador"; este último deberá tener las competencias religiosas suficientes que le permitan seguir correctamente las funciones religiosas, por ejemplo en la Liturgia Eucarística.



Finalmente, todos los participantes de la Reunión se han comprometido y se seguirán comprometiendo en que las conclusiones arriba mencionadas sean puestas en marcha lo antes posible, a petición de Su Santidad el Papa Benedicto XVI y tal como recordó durante la apertura de los trabajos de esta Reunión el Presidente del Dicasterio, el Arzobispo Zygmunt Zimowski.



Ciudad del Vaticano, 6 de junio de 2010

 

Año 2008 con el Papa
 

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